fue el primer single, un tema acelerado que habla de una chica de clase trabajadora con sueños de grandeza. "El camino al cielo" y "Volvamos a empezar" (a dúo con Alejandro Sanz en directo, aunque en estudio fue solo) mostraron a un artista que no quería estancarse.
En este trabajo, Melendi deja de ser el niño malo del barrio para convertirse en un cantautor con mayúsculas, capaz de mover masas sin necesidad de gritar. Si hubiera que elegir un disco que define la era dorada de Melendi, ese es Curiosa la cara de tu padre (2008). El título, una frase hecha que usaba su abuela, ya anticipaba el tono: irónico, cercano y lleno de humor inteligente. discografia de melendi
Este disco presenta al primer gran personaje de Melendi: el yonki del amor , un tipo desesperado, a veces violento ("le pego tres tiros en la nuca"), pero paradójicamente vulnerable. La crítica especializada no supo qué hacer con él, pero el público joven lo adoptó como a un hermano mayor rebelde. Era el disco perfecto para sonar en un coche viejo camino de la playa o para despecharse después de una ruptura. Tres años de silencio (una eternidad en aquella época) dieron paso a ¿Mientras Tanto, Cómo Estamos? (2006). Melendi abandonó el sonido más "artesanal" para abrazar una producción más limpia, pero sin perder la esencia callejera. fue el primer single, un tema acelerado que
Escuchar la obra de Melendi es escuchar la banda sonora de millones de españoles. Es el tipo que, sin pretenderlo, encontró la fórmula para convertir sentimientos en rumbas. Y mientras siga habiendo desamores, noches de fiesta y amaneceres con resaca, Melendi seguirá teniendo algo que contar. Porque, como él mismo dice, "sin noticias de Holanda" no hay paraíso. Si hubiera que elegir un disco que define
En el vasto y a menudo voluble océano de la música popular española, pocos artistas han logrado lo que Ramón Melendi Espina, conocido simplemente como Melendi , ha conseguido. No se trata solo de ventas (más de 4 millones de discos), ni de cifras abrumadoras en streaming, sino de algo más intangible y poderoso: la creación de un universo propio. Un mundo donde el rumbero desenfadado, el romántico herido, el poeta urbano y el filósofo de barrio conviven en perfecta armonía.